miércoles, 20 de junio de 2012

El sosticio de verano ya está aquí. La estación más ansiada del año para muchos llegará esta noche a la península a las 01.09 horas (las 0.09 horas en Canarias y Portugal)

                                           Monumento megalítico de Stonehenge
El verano ya está aquí. La estación más ansiada del año para muchos llegará esta noche a la península a las 01.09 horas (las 0.09 horas en Canarias y Portugal). El solsticio de verano marca el inicio de la nueva estación en el hemisferio Norte. Los rayos del Sol caerán sobre el Trópico de Cáncer de manera más perpendicular, lo que hará que el día de mañana se convierta en el más largo del año.
"El solsticio significa que el Sol se detiene y llega a su posición máxima para todos los que están en el hemisferio Norte", explicó el asesor científico Alfred Rosemberg.
"A lo largo del año, las sombras que se proyectan sobre la Tierra van variando. Tras el solsticio de verano, son las más pequeñas de todo el año. Luego, en invierno ocurre justo al revés; cuando el Sol va bajando hacia el Sur, las sombras son mucho más largas. Este fenómeno se conoce desde hace muchos años", explicó Rosemberg.
El término solsticio, que proviene del latín, solstitium, (sol sistere, que significa sol quieto), se refiere a la época del año en que el Sol, en su trayectoria aparente, se halla sobre uno de los dos trópicos, dando lugar a la máxima desigualdad entre el día y la noche. La inclinación de la Tierra en el hemisferio Norte está más cerca de Sol y en el hemisferio Sur se encuentra más alejada, (solsticio de invierno).
"Las estaciones están definidas por la inclinación de la Tierra, que gira en torno al Sol y tarda un año en dar una vuelta", indicó Rosemberg. "Al mismo tiempo, la Tierra gira sobre sí misma y en cada vuelta, cada vez que mira hacia el Sol es como un día", apuntó. "Lo que ocurre es que el eje de rotación alrededor del Sol y el eje de rotación sobre la misma Tierra está inclinado y las estaciones dependen precisamente de esa inclinación de 23º 27´ de la Tierra y no de la distancia al Sol: por eso las estaciones son opuestas en el hemisferio Norte y en el Sur", agregó el científico.
Correcciones
El solsticio de verano no se da todos los años el mismo día ni a la misma hora. Por ejemplo, el año pasado se produjo a las 18.06 horas. Esto se explica porque "una vuelta alrededor de Sol dura 365 días y un cuarto. Esa fracción es la responsable de la creación de los años bisiestos", continuó. "Se ha dispuesto ese sistema para volver a situarnos en la misma posición que la órbita", explicó. "Los años bisiestos lo corrigen añadiendo un día más y por eso hay diferencias", aclaró el asesor científico.
A pesar de que se trata de la noche más corta del año, debido a una cuestión cultural se suele celebrar la noche del 23 de junio, coincidiendo con la víspera de San Juan. "Esto se debe a una cuestión del calendario", aseguró Juan Antonio Belmonte, presidente de la Sociedad Europea de la Astronomía de la Cultura. "Los romanos fijaron el equinoccio de primavera el 25 de marzo, el solsticio de verano el 24 de junio y el de invierno el 25 de diciembre. Con los años bisiestos se desplazó en el calendario y con el Concilio de Nicea, el equinoccio quedó fijado el 21 de marzo", explicó. "Las fechas cristianas asociadas a los solsticios –San Juan, el 24 de junio y Navidad el 25 de diciembre– permanecieron invariables", indicó Belmonte.
"La duración de las noches del 21 y del 23 es prácticamente la misma", afirmó el investigador. Por este motivo, se celebrarán las hogueras de San Juan; un rito milenario que nació para darle más fuerza al Sol y que aún hoy sigue marcando en las ciudades el inicio de un verano cargado de buenos deseos.

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