martes, 13 de noviembre de 2012

El Eclipse de hoy 13 de noviembre desde el Pacífico

Secuencia del eclipse del 11 de julio de 2010. Jaime Izquierdo, Expedición UCM

He seguido estos días las andanzas de un veterano grupo de cazadores de eclipses que componen la Expedición UCM a este eclipse, formada por profesores y alumnos del Departamento de Astrofísica, junto con otros aficionados. Hace un par de días llegaron a Trinity Beach, la playa cercana a Cairns (Queensland, Australia), en el lado suroeste de la península del Cabo York. Cairns es ahora un hervidero de astrónomos de todo el planeta, porque es un lugar accesible y con infraestructuras suficientes para esa población errante que sigue a los eclipses.

No siempre es así: en marzo de 2006 la franja de totalidad recorría el desierto del Sahara, y el gobierno de Libia decidió crear alojamiento cerca de diversos asentamientos y oasis para nada menos que 7.000 visitantes. Esa Eclipse-City se ha ido moviendo conforme se van dando las fechas en que nuestro satélite pasa por delante del Sol, ocultándonos su luz.

El Sol es unas cuatrocientas veces más grande que la Luna, pero está unas cuatrocientas veces más lejos, por lo que su tamaño aparente es parecido (el de la Luna varía más porque su órbita es más excéntrica que la órbita de la revolución solar). Los planos de las dos órbitas, sin embargo, no coinciden: están separados 5 grados. Por eso sólo si el plenilunio o el novilunio se dan cerca de los nodos de los dos planos, puede darse el caso de que la Luna eclipse al Sol, o bien de que la Luna quede eclipsada por la Tierra. Al menos dos veces al año tenemos el primer caso, el de un eclipse de Sol, y otras dos veces el segundo, el de un eclipse de Luna.

Sucede que no siempre la conjunción de Sol y Luna es completa, y por eso muchos eclipses son solamente parciales. Para colmo, incluso cuando se da esa completa alineación, sólo desde una pequeña franja de nuestro planeta puede verse el fenómeno de la totalidad, cuando la Luna se coloca por delante del disco solar, y no nos llega luz del Sol más que desde las capas más externas de su atmósfera: la cromosfera y la corona. La cosa se complica un poco más, porque esa fase de totalidad solo dura unos pocos minutos. El 13 de noviembre, para los observadores de Cairns, la totalidad comienza a las 6:38 de la mañana y termina a las 6:40, es decir, dos minutos solamente (todos los datos del eclipse pueden obtenerse en las páginas delportal de la NASA dedicados a eclipses, que durante muchos años el astrónomo Fred Espenak convirtió en la referencia mundial de estos fenómenos celestes; también, con más enlaces informativos, en la página del Observatorio de la Universidad Complutense de Madrid)

NOTA: en hora peninsular española, la totalidad tiene lugar entre las 21.38 y las 21.40

Pero el eclipse recorre una buena parte de la Tierra, de manera que durante algo más de 3 horas la Luna se interpone entre el Sol y la Tierra para observadores de una amplia zona del mundo, partiendo de Australia y sin llegar a tocar tierras americanas. Esa franja de totalidad mide unos 14.500 km... Los cálculos, aunque complejos, son muy precisos porque se conoce bien las ecuaciones de moviento de la Tierra y de la Luna. Pero todo observador de eclipse que se precie estará comprobando varias veces cada minuto todos los relojes y cronómetros... el nerviosismo obligado ante la llegada del eclipse.

Los expedicionarios llevan diversas cámaras y telescopios, que analizarán muchos aspectos del eclipse. Hubo un tiempo en el que en estos momentos se tenía la oportunidad única de observar con detalle la corona solar. Sin embargo, ahora los observatorios solares permiten realizar este seguimiento durante todo el día, sin más que ocultar la luz de la fotosfera. En cualquier caso, se sigue haciendo ciencia durante los eclipses y es una oportunidad única para poder reconocer que las cosas de la astronomía nos siguen dejando sin palabras, maravillados ante el poder de los movimientos de los orbes celestes.

Quienes nos quedamos muy lejos de las playas frente a la Gran Barrera de Coral, tendremos que contentarnos con las diferentes retransmisiones que se van a realizar del fenómeno. Aquí les dejamos unos cuantos enlaces a retransmisiones realizadas por colegas españoles:

- La expedición UCM desde Cairn (su página en Facebook)

- La expedición SHELIOS, otro de los grupos clásicos españoles de seguimiento de eclipses, que además retransmiten dentro de un proyecto internacional llamado GLORIA (Red Global Inteligente de Telescopios Robóticos)

- Misión Eclipse de Alumni UB de la Universidad de Barcelona.

Por completar el panorama español, también está contando su viaje al eclipse el Grupo SAROS de expediciones científicas, de Gran Canaria.
Fuente y más información : http://www.elmundo.es/blogs/elmundo/cosmos/2012/11/12/eclipse-desde-el-pacifico.html

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