jueves, 26 de abril de 2012

La tormenta de asteroides que cambió la Tierra





               Recreación de un impacto en la Luna.| Don Davis. |'Nature
'El gran bombardeo de asteroides, conocido como Bombardeo Intenso Tardío, que se produjo en la Tierra hace entre 4.200 y 3.500 millones de años, o incluso hasta más tarde, es uno de los eventos a los que se atribuyen muchas de las características de nuestro planeta, pero los constantes cambios en una corteza terrestre con placas tectónicas y con vida complica a los científicos el desafío de encontrar las pruebas.

Esta semana, dos trabajos en la revista 'Nature' revelan claves sobre el origen y la frecuencia de esta lluvia de asteroides y cometas, que se inició cuando se formaba el Sistema Solar.

En uno de los trabajos, los investigadores Brandon Johnson y Jay Melosh, de la Universidad Purdue (Estados Unidos) han analizado un rastro de polvo procedente de estos cometas en capas rocosas donde quedó incrustado. "Se trata de partículas que se vaporizan durante el impacto del asteroide y llegan a la atmósfera, allí se vitrifican (solidifican) y vuelven a caer a la superficie dejando una capa que son las huellas de estas catástrofes", explica el investigador español Jesús Martínez-Frías, delCentro de Astrobiología (CSIC-INTA).


Fragmento de roca con 'esférulas' procecentes de un impacto. |'Nature'
Velocidad de los impactos

Las características de estas partículas, que se expandieron por el espacio como una gran pluma de vapor durante la colisión, ayudan a determinar cómo son los asteroides o a qué velocidad llegaron al planeta. Las esférulas analizadas por Johnson y Melosh son de impactos de hace entre 3.500 millones y 35 millonesde años e indican que el número de proyectiles que chocaron durante esta tormenta de rocas fue mayor de lo que se pensaba, y luego fue decayendo.

Sus conclusiones dan crédito a la hipótesis mantenida hasta ahora de que cambios en el Sistema Solar influyeron en este bombardeo, dado que se alteró la trayectoria de objetos de un Cinturón de Asteroides situado entre Marte y Júpiter, enviándolos rumbo a la Tierra. "Esta es la primera evidencia sólida de lo que sucedió en realidad", apunta Melosh en un comunicado.

Los investigadores, gracias a estas redondas 'gotas' de roca, han deducido que algunos asteroides tenían entre seis y 58 kilómetros de diámetro (varias veces más grande que el que acabó con los dinosaurios), pero la mayoría eran más pequeños y su patrón de distribución coincide con la del mencionado Cinturón de Asteroides. "Tenemos por vez primera una conexión directa entre las dimensiones de los cráteres en la Tierra primitiva y los asteroides que hay en el espacio", destaca el científico americano.

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