domingo, 2 de septiembre de 2012

La noche de la Luna azul

Imágen de La Luna Azul coloreada

¿Polémica celeste? Si quieren aquí una para terminar el verano: muchos dicen (la NASA incluida) que el viernes 31 de agosto tuvimos en el cielo un fenómeno conocido, en Estados Unidos principalmente, como LUNA AZUL. Otros afirman que este año no, que habrá que esperar al mes de agosto del año que viene. Posiblemente ganen los que afirman que mañana se da este "raro" fenómeno, porque ya están en Internet y se acaba agosto y la Luna esta semana, con la muerte del querido Neil Armstrong, se ha puesto un poco de moda. Así que no crean que yo vaya a meterme en plan gruñón a quitarles la ilusión. Solo que no hay luna azul. A lo más, una luna traidora.

La Luna Azul

Y es que más que una cuestión astronómica, habría que llamar a los historiadores y a los lingüistas para buscar la razón por la que algunos plenilunios son llamados "blue moon". Solamente por la balada homónima que han cantado desde Billie Holiday a Elvis Presley, merecería la pena acordarse de estas Lunas llenas.En efecto, en inglés la expresión "once in a blue moon" denota algo que sucede muy muy raramente. Y parece que tiene asociada una tradición astronómica, relacionada con el cálculo de la Pascua, una de esas cuestiones que tienen que ver con la astronomía y con la forma en que ordenamos el tiempo con los calendarios.
Este es un asunto como para hablar largo y tendido, pero baste saber que nuestro calendario, derivado del romano, tiene como ciclo principal la revolución solar, es decir, el año que tarda nuestro planeta en dar una vuelta al Sol. Otros calendarios han usado este periodo, desde Egipto a Mesoamérica. Aunque no es sencillo porque no da un número entero de días, ya que no coincide exactamente con la rotación terrestre: el año dura 365 días y poco menos de un cuarto de día. (En efecto, de ahí vino el calendario juliano corrigiendo el problema con ese día bisiesto cada cuatro años y... otra historia apasionante).

Calendarios solares y lunares

Pero podríamos ordenar el tiempo de manera más sencilla, fijándonos en que cada veintinueve días y medio (aproximadamente) tenemos una Luna llena. Así, otros calendarios mantienen divisiones estrictamente lunares, como el calendario musulmán, y como en cierto modo también recuerda el nuestro con esas divisiones de los meses, que son periodos que en principio eran meses lunares. Podríamos decir que más o menos hay 12 lunaciones en cada año... pero esto da mucho error en cuanto pasamos unos pocos años.

Si nos fijamos, 12 lunaciones de 29 días, 12 horas, 44 minutos y 2,78 segundos suman algo más de 354 días. Es decir, 11 días menos que la duración del año trópico. (Esta es la razón por la cual los meses y fiestas musulmanas se van adelantando año a año con respecto al calendario gregoriano). Y, en el caso de las Lunas llenas, esto implica que más o menos cada 3 años tendremos 13.

No hace falta ser Sherlock Holmes para darse cuenta de que ese año con 13 plenilunios (algunos pueden llegar a tener 14, por cierto, eso sí que es raro) tendrá, seguro, al menos un mes con dos Lunas llenas.

En el año 1946, en la revista de astronomía Sky & Telescope, se comentó que esa segunda luna del mes era, precisamente, la Luna Azul. Y con el prestigio de esta revista centenaria, se puso de moda pensar que así un mes con dos plenilunios tiene esa Luna azul.

Porque las Lunas tenían nombre, especialmente en la tradición estadounidense, donde el Farmers' Almanac (un calendario con datos meteorológicos, curiosidades y otras cosas, del que salieron muchos otros por todo el mundo, como en nuestro país el Calendario Zaragozano) estaba en todos los hogares desde comienzos del siglo XIX. En esa tradición, supuestamente con ecos de las tradiciones culturales amerindias, cada mes tiene su plenilunio con nombre. La de agosto es Harvest Moon, la Luna de la Cosecha (que todos asocian directamente a la canción de Neil Young, como debe ser).

La Luna Traidora

¿Y por qué la Luna Azul? Esto venía de la Inglaterra medieval, y pueden leer algo de la vida de William Barlow, obispo de Chichester, que en 1528 ya escribía sobre esas lunas de color. Y en algunos panfletos anticlericales anteriores se hacía referencia al término "belewe mone", y por eso hablaba antes de lingüistas, se quedó como "blue moon", pero que podría referirse a "betray moon". Cosas del inglés medio, que en vez de azul sería traidora. Así que esta Luna sería, más que azul, desleal.

Desde luego, azul no es: sólo en algunas ocasiones asociadas a erupciones volcánicas o grandes incendios, con finas partículas en suspensión en el aire, puede la Luna aparecer azulada. Y por eso en algunos lugares se especula sobre si esta vez, realmente, podría verse así.

¿Y la polémica?

Hacíamos referencia a la revista Sky and Telescope, del año 1946, de donde viene la interpretación de la Luna Azul como la segunda Luna llena que tiene lugar un mes. Por ejemplo, este mes de agosto de 2012, comenzó el día 2 con un primer plenilunio y finaliza el 31 con otro plenilunio. Según el autor de ese artículo, James Hugh Pruett, la primera habría sido la de la cosecha, y la segunda, la azul.

Pero la referencia era errónea y, de hecho, desde los años 30 en el calendario de los granjeros se llamaba luna azul a la tercera Luna llena de las cuatro que tenía, algunas veces, cada estación. Volvamos a la cuenta de las lunas y los meses: en una estación, que viene a durar tres meses, habitualmente caben tres lunaciones y algo más. Esto quiere decir que, algunas veces, tenemos cuatro plenilunios en la misma estación. Pues bien, la tercera era llamada Luna Azul.

Quizá esta interpretación "estacional" es más rara, anque es la más correcta,en opinión incluso de la misma revista Sky and Telescope que puso de moda la otra opción. El asunto está bien recogido en el artículo sobre el tema de lawikipedia en inglés.

¿Con qué nos quedamos? Depende: según la interpretación estacional la última Luna azul fue el 21 de noviembre de 2010 y la próxima será el 21 de agosto de 2013. Según la interpretación mensual, el fenómeno es menos raro, y el mismo año pasado se dieron dos. Y el día 31 de agosto de 2012tenemos de nuevo (por cierto, para aquellos que viven en las regiones de Oceanía, desde Australia Oriental y Papúa a Vanuatu o Samoa, el mes que tiene dos plenilunios en 2012 es septiembre. Para liarla un poco más, por si tienen ganas...

En definitiva, y pedimos perdón por todo este lío de calendarios y lunaciones e interpretaciones de lingüistas o historiadores, lo de la Luna azul es poco más que una excusa para acordarse de mirar al cielo. Algo que siempre recomendamos. Mejor hablar de estas cuestiones que no de otras, como esa tontería que año a año se repite (este año, afortunadamente con menos fuerza que en años anteriores) de que el día 27 de agosto se iba a ver Marte tan grande como la Luna. Una falsedad que, sin embargo, cada año desde 2003 nos visitaba como antes lo hacía el monstruo del Lago Ness.

Así que, si quieren, aprovechen la noche de la Luna azul (o no tan azul) para disfrutar. Eso siempre merece la pena.

Fuente información :  http://www.elmundo.es/blogs/elmundo/cosmos/2012/08/30/la-traidora-luna-azul.html
Fotografías :  http://www.elcoleccionistadeinstantes.com/



No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada