martes, 22 de mayo de 2012

Chile, el paraíso del turismo astronómico

Desde hace unos años el norte de Chile se ha convertido en uno de los mejores lugares del mundo para mirar al cielo. Turistas de todos los rincones del planeta viajan por el norte de este país andino para ver de cerca las estrellas o el sol. La sequedad del ambiente, la altura, la estabilidad del cielo y la gran cantidad de noches despejadas convierten a Chile en el paraíso de las observaciones astronómicas.

La Serena, Vicuña, Elqui, Andacollo, Antofagasta, Iquique y muchas otras localidades cuentan con agencias que se encargan de transportar, dar alojamiento y proveer de equipos de observación a los turistas. También les dan interesantes explicaciones astronómicas.

"Chile es un lugar único para mirar al cielo", manifiesta Eric Escalona, el director del observatorio astronómico Pangue.

"La cordillera de Los Andes impide que las nubes vengan del este. Además, el desierto de Atacama hace que la atmósfera sea más seca y las aguas del Pacífico, con la famosa corriente fría de Humbolt, son las culpables de que las nubes estén más bajas que en el resto del mundo y que no penetren en la tierra, se quedan a unos 1.000 metros de altura. Todo eso hace que el cielo chileno sea magnífico", añade este físico francés.

El Pangue, el observatorio municipal donde trabaja Eric, es un pequeño centro de investigación astronómico municipal ubicado a 1.500 metros de altura y a 18 kilómetros al sur de Vicuña, al este de La Serena, en la V Región. Eric decidió dejar su tesis de doctorado en Física, demasiado teórica, para viajar hasta Vicuña y dedicarse a la astronomía práctica.

"Esto es una maravilla. Paso 10 meses al año en el desierto chileno y suelo irme en julio y agosto a Francia, cuando sale un poco de niebla y las observaciones no son tan claras. El resto del año, miles de turistas, principalmente chilenos, franceses, alemanes y estadounidenses llegan hasta este rinconcito montañoso localizado a unos 500 kilómetros al norte de Santiago, la capital chilena", dice el astrónomo.
Los mejores observatorios del planeta


Las condiciones geográficas, el clima extraordinario y los cielos mas claros del hemisferio sur han hecho que numerosos observatorios astronómicos, científicos y turísticos, se hayan instalado en la IV Región.

Algunos son el Observatorio Cerro Tololo, el Observatorio Gemini Sur, el Telescopio SOAR, el Observatorio la Silla, el Observatorio Cerro Mamalluca y el Observatorio del Pangue.

Unos cientos de kilómetros al norte de El Pangue se encuentra el Desierto de Atacama, otro de los mejores sitios del planeta para desarrollar la astronomía. La baja humedad, las altas cumbres con planicies, la escasa contaminación lumínica y radio-eléctrica y el gran número de noches despejadas permiten que las agencias de investigación espacial estadounidense y europea hayan establecido importantes proyectos.

En esta zona se encuentran el Observatorio Paranal, que posee el telescopio óptico más grande sobre la superficie del planeta, el Very Large Telescope (VLT) y el Atacama Large Milimeter Array (ALMA).

El Observatorio de Paranal está ubicado a 2.600 metros de altitud y a 130 kilómetros al sur de Antofagasta. Pertenece a la Agencia Europea del Espacio (ESA) y destaca por poseer el Very Large Telescope,compuesto a su vez por cuatro telescopios de 8,2 metros de diámetro cada uno. Los telescopios tienen nombres mapuches: Antú (Sol), Kueyén (Luna), Melipal (Cruz del Sur) y Yepún (Venus).

Paranal es el único observatorio del mundo que tiene a disposición de los científicos más de '1.500 noches despejadas al año', 365 multiplicadas por los cuatro telescopios. El objetivo de Paranal, que empezó a construirse en 1991, es hacer astronomía de vanguardia.

Desde aquí se detectan exoplanetas, se determina la edad del Universo y se estudia el núcleo de nuestra galaxia. Una vez al mes los turistas tienen acceso a este centro de última tecnología.

A pesar de que tiene cuatro telescopios de 8,2 metros cada uno, y de que están construidos para que sea posible hacer que funcionen en conjunto, como si se tratara de uno solo gracias a la interferometría, la realidad es que en la práctica esto aún no se ha conseguido.

Los científicos no tuvieron en cuenta de que el país andino es muy sísmico, por lo que las luces de los espejos siempre se están moviendo por encima de una milésima de milímetro, medida necesaria para que la interferometría sea eficaz.

Entre las curiosidades de Paranal destaca una extraña cúpula, un hotel de cinco estrellas, conocido también como la Residencia. El alojamiento se ubica bajo la superficie atacameña para que sus luces no interfieran con las mediciones astronómicas. Las instalaciones, de 10.000 metros cuadrados, poseen piscina climatizada y un jardín interior.
Nuevos centros astronómicos

Actualmente se están construyendo nuevos y más avanzados observatorios astronómicos y radiotelescopios. Se espera que en los próximos años se construya un telescopio de 42 metros de diámetro a pocos kilómetros de Paranal, en el Cerro Amazones.

Se llamará E-ELT (European Extremely Large Telescope), costará alrededor de 1.000 millones de euros y rozará los límites tecnológicos actuales, pues hacer telescopios de un solo espejo de diámetros superiores ya no sería factible en la Tierra.

También existe otro proyecto en curso, casi finalizado, denominado ALMA (Atacama Large Millimeter/submillimeter Array). Se trata de un interferómetro revolucionario que comprende un conjunto de 66 radiotelescopios de 12 y 7 metros de diámetro destinados a observar longitudes de onda milimétricas y submilimétricas.

El proyecto está siendo construido en el espectacular llano de Chajnator, a 5.000 m de altitud, cerca de San Pedro de Atacama, también en el norte de Chile. Aunque ya se han hecho algunas observaciones astronómicasestará en pleno funcionamiento a finales de 2012.

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