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viernes, 7 de octubre de 2011

En busca del clon de la Tierra

El Instituto Astrofísico de Canarias usará los fondos de la distinción de investigación Severo Ochoa para hallar planetas similares a la Tierra y entender así cómo puede evolucionar.

No podemos usar nuestro planeta como laboratorio, pero intentaremos observar los laboratorios que la naturaleza nos puede ofrecer en otras estrellas y entender qué le puede pasar a la Tierra si seguimos tratándola como hasta ahora", anuncia Rafael Rebolo, investigador del Instituto Astrofísico de Canarias (IAC). Se trata de buscar en otros sistemas planetarios un gemelo de la Tierra, que tenga tamaño y condiciones semejantes, para estudiar su evolución y, de esta manera, prever nuestro futuro. Esta es sólo una de las cinco líneas de investigación del IAC que se verán reforzadas por los fondos de la reciente distinción del centro como 'Severo Ochoa'. En busca del clon de la Tierra.

El hallazgo es cuestión de tiempo y esfuerzo. "El desafío para ello es tecnológico", apunta el científico, que fue el director de la propuesta que ha valido al IAC la distinción del Ministerio de Ciencia e Innovación. Cuando estas herramientas tecnológicas estén a punto, no sólo se identificarán estos hermanos celestes, sino que "nos prepararemos para poder analizar sus atmósferas, para extraer información sobre su composición química y sobre cómo han podido originarse y evolucionar", adelanta.

Pero, ¿estarán ahí? "Estamos convencidos de que vamos a descubrir muchos de estos planetas cuando tengamos la tecnología adecuada. Los indicios científicos que se van obteniendo cada día apuntan a que los planetas del tamaño del nuestro van a ser frecuentes. Pero no lo sabremos a ciencia cierta hasta que los descubramos", aclara. La búsqueda, en la que ya están implicados varios proyectos importantes del IAC, se llevará a cabo en sistemas planetarios alrededor de otras estrellas, sobre todo, las cercanas al sol.

Esos indicios científicos se materializan en unos monstruos suspendidos en el Universo, que podrían ser los hermanos mayores de la Tierra. "Hasta ahora, en los últimos dos años, hemos encontrado lo que se llaman Supertierras. Tienen el doble del tamaño de nuestro planeta, por tanto, sus condiciones no son muy parecidas, pero tampoco están muy lejanas a las nuestras. Eso nos hace pensar que vamos a tropezarnos con planetas similares y podremos entender cómo evolucionan a largo plazo estos cuerpos celestes", reflexiona el investigador.

Él tiene claro que la Astrofísica es una ciencia muy práctica. "Es legítimo preguntarse qué hacemos mirando las estrellas con todos los problemas que hay en casa, pero yo creo que es cuestión de supervivencia. No podemos vivir sin saber cómo funciona el sol, ni si existen otros planetas como el nuestro que nos puedan dar respuestas". Sabia es la ciencia.

jueves, 3 de febrero de 2011

Enanas marrones: quince años desde su descubrimiento


En la figura se indica la temperatura y el tamaño relativo de las enanas marrones Teide 1 y Gl229B, en comparación con el Sol, la estrella roja de baja masa Gliese 229A y Júpiter.
Teide 1 es un objeto joven, mientras que Gl229B tiene una edad similar a la del Sol. En sus primeras etapas, las enanas marrones se contraen hasta alcanzar un tamaño similar al de Júpiter y continúan evolucionando hacia temperaturas cada vez más frías.
Créditos: Adaptación de una imagen de la University of Oregon

Enanas marrones: quince años desde su descubrimiento
Víctor J. S. Bejar 01-02-2011
Durante la celebración de la "IX Reunión Científica" de la Sociedad Española de Astronomía (13-17 Septiembre de 2010) se cumplieron quince años del descubrimiento de la primera enana marrón, Teide 1, por Rafael Rebolo y su grupo de colaboradores el 14 Septiembre de 1995. Tan sólo dos meses más tarde se encontraba la segunda enana marrón, Gl 229 B, alrededor de una estrella de la vecindad solar en un trabajo liderado por Nakajima.
En estos quince años el campo de las enanas marrones ha sido uno de los que ha experimentado un mayor desarrollo dentro de la Astrofísica, sólo equiparable al de los planetas extrasolares, con el que guarda una estrecha relación. Aunque los primeros de ellos se encuentran en 1992 alrededor de un púlsar, es también en 1995 cuando se produce un enorme auge en esta disciplina con el hallazgo por los investigadores Mayor y Queloz de 51 Peg b, el primer planeta descubierto orbitando alrededor de una estrella similar al Sol.
¿Qué entendemos por enana marrón? ¿En qué se diferencia de los planetas?
Las enana marrones son objetos subestelares que, al contrario que las estrellas, no son capaces de alcanzar en su interior la temperatura necesaria para quemar hidrógeno. Según los modelos actuales, esto sucede en objetos cuya masa es inferior a unas 75 veces la de Júpiter si su composición es similar a la del Sol. Existe una prueba para confirmar enanas marrones, el denominado "test del litio", que busca la presencia de este elemento en su atmósfera. Se basa en que estos objetos son incapaces de quemar litio cuando su masa no llega a 65 veces la de Júpiter.
Fuentes y leer toda la noticia de las Enanas Marrones aqui : 
www.caosyciencia.com/ideas/articulo.php?id=010211